ORACION DEL DOCENTE:
Señor:
Ayúdame a forjar en esta Materia un ambiente tal que
a mis estudiantes les guste venir a aprender.
Aparta de mi esa sensación de conformismo con el estado de las cosas
y permíteme romper la rutina cotidiana que nos vuelve miopes al progreso y a la innovación.
Mantén mi boca cerrada cuando gente valiente me esté diciendo la verdad
sobre mi conocimiento y yo quiera interrumpirlo.
Haz que todos estemos listos para brindar lo mejor de nosotros
y que tengamos la humildad de escuchar las observaciones cuando
no estemos haciendo bien las cosas.
Dame valor para escuchar a los que no piensan como yo,
pero que no por eso dejan de tener razón.
Considérame un producto que en tus manos mejore constantemente,
especialmente quítame la soberbia y los vicios del ego
que me impiden practicar la cualidad que a ti te abunda: la humildad.
Sácame del podio desde donde dicto la cátedra,
para caminar por donde están mis estudiantes.
No quiero ser un docente teórico de escritorio.
Provéeme una buena dosis de empatía para que prodigue a mis estudiantes
un trato digno y respetuoso, que fomente su autoestima
y aumente su lealtad a la Carrera y Universidad.
Hazme entender, Señor, que mis estudiantes tienen necesidades y
deténme cuando quiera correr a alguien porque fracasó en algún proyecto
y recuérdame que al eliminar los fracasos, se va también la innovación.
Ayúdame a valorar lo que la gente hace bien, no sólo a criticar
lo que hace mal. Hazme un buen líder. Permíteme que busque el conocimiento
y la información para enriquecer mis clases.
Ayúdame a soportar la indiferencia del compañero
cuando le hago sugerencias que chocan con sus cien años de experiencia tradicional.
Quiero ser un mejor sirviente tuyo, sirviendo a los demás.
AMEN